lunes, 11 de agosto de 2008

EL CERUMEN, NUEVA FUENTE DE ENERGÍA RENOVABLE

(Vacapress) De altamente esperanzador lo califican los científicos del CSIC. El reciente descubrimiento, por parte del equipo del doctor Zurraspopóvich, de la Universidad Miguel Strogoff de Moscú, de que la cera de los oídos tiene unas propiedades semejantes a las del petróleo, puede abrir un nuevo camino a la Humanidad. De momento, las acciones de la United Bastoncillos, compañía que lleva el monopolio de la fabricación de los adminículos de extracción de cerumen auditivo, están subiendo como la espuma.

Según cuentan fuentes muy bien informadas, el descubrimiento fue casual. “Estaba el doctor Hurguemeister, uno de los ayudantes de Zurraspopovich, haciéndose unos huevos fritos, cuando de repente cayó un taponcillo de cera sobre el aciete. La deflagración resultante fue de tal magnitud, que la cara del doctor cambió de coloración, hasta el punto de que ahora parece un minero recién salido de un pozo hullero”.

Las aplicaciones del nuevo descubrimiento parecen infinitas. Aunque todavía hay algunas dificultades para adaptar los motores de los coches, se han hecho vuelos experimentales Madrid-Nueva York usando cera auditiva como combustible, y ha habido éxito en la mayor parte de los casos. Y se comenta que el plástico generado a partir de esta fuente es mucho más flexible y duradero que el de petróleo.

Aunque la euforia generada por las organizaciones ecologistas hace difícil la objetividad, esta agencia seguirá informando de la noticia con su rigor habitual.

2 comentarios:

chafardero dijo...

Y no solo eso, sino que en la misma línea de investigación, las lumbreras del CSIC estudian la posibilidad de convertir la caspa en bebidas espiritosas y las pelusas del ombligo en abono para bonsais

Serio Pérez dijo...

Hace unos años colaboré con la ONG "Oídos sin fronteras" (OSF) retirando de forma gratuita el cerumen de las personas con dificultades para escuchar a los demás. Los directivos de esa organización estimaban que aumentando la capacidad auditiva del 1% de la población con alguna influencia sobre el resto de los humanos podría resolverse el 80% de los problemas que aquejan hoy a nuestro planeta. Dejé de colaborar con OSF debido a la tensión generada por algunas facciones dentro de la ONG que pretendían imponer a los desatascadores voluntarios que no se quedaran en la superficie de los órganos auditivos y profundizaran hasta el cerebro de las personas.
En cualquier caso, la aplicación de este trascendental descubrimiento contribuirá a desobstruir oídos mucho más que la modesta ONG OSF.